trastornos de personalidad

Trastornos de personalidad

Los trastornos de personalidad son aquellos que se caracterizan por un patrón inflexible y rígido de conductas que se dan de manera contínua y que forman parte del repertorio conductual estable de una persona. No se limitan a un periodo concreto y se han formado en la adolescencia o madurez temprana.  Estos comportamientos se alejan de lo que la sociedad considera adaptativo y aceptado, lo que les aísla y les provoca un gran sufrimiento a ellos y a los que les rodean.

La personalidad es algo que se va conformando en la vida de una persona a través de su historia y engloba los comportamientos que hacemos frente a algunas situaciones, así como los patrones de pensamiento y gestión de las emociones. Definimos que hay un trastorno de la personalidad cuando estás conductas están alejadas de lo que la sociedad espera para una correcta adaptación al medio.
Estos trastornos se dibujan como muy incapacitantes ya que impiden que el sujeto se amolde al medio donde vive y, por tanto, le resulte muy difícil acceder a cosas importantes para él o necesarias para desarrollarse. Podríamos resumir que la personalidad del paciente le genera perjuicios en su vida ya que sus pautas de actuación se alejan de las expectativas de su cultura y , como somos seres sociales, esto es incapacitante y doloroso.

Síntomas de los trastornos de la personalidad

Los síntoms de los trastornos de la personalidad (TTPP) más habituales suelen ser los siguientes:
  • Patrón muy inflexible de comportamiento ante ciertos eventos que se da aunque el momento exija otro tipo de acción mas útil.
  • Deterioro significativo de la vida de quien lo padece. Deterioro de sus relaciones sociales, familiares y laborales.
  • Círculos viciosos constantes donde la persona se ve arrastrada a actuar de la misma manera, a pesar del sufrimiento e inadaptación que suponen.
  • Negación del problema, en muchos casos.
  • Fragilidad emocional elevada, poca estabilidad en las emociones.

 

trastorno paranoide de la personalidad

Clasificación de los trastornos de la personalidad

Trastornos de personalidad del grupo A: Sujetos extraños y excéntricos

  • Trastorno de la personalidad paranoide: su característica principal es un patrón constante de pensamientos e interpretaciones de amenaza en situaciones sociales. Son personas suspicaces y que sienten que los demás les atacan de alguna manera. Las reacciones ante esta convicción les empuja a veces al enfrentamiento y al consiguiente aislamiento.
  • Trastorno de la personalidad esquizoide: se caracteriza por no desear ni disfrutar las relaciones sociales, son personas solitarias y con dificultad para mostrar emociones y percibir las ajenas. Organizan su vida para que sea lo más solitaria posible.
  • Trastorno de la personalidad esquizotipica: Estas personas se muestran incómodos en las relaciones con los demás, tienen un comportamiento excéntrico (en el habla y la manera de expresarse como pomposidad en lo que dicen o desconexión entre ideas) e ideas y preocupaciones extrañas (como que son perseguidos o espiados). Normalmente se da a la vez con el trastorno paranoide. Ante esto reaccionan con conductas extrañas como aislamiento o comportamientos obsesivos.

Trastornos de personalidad del grupo B: Sujetos dramáticos, emotivos e inestables

  • Trastorno de la personalidad antisocial: se caracteriza por comportamientos que están fuera de la ley y que violan los derechos de los demás en favor de su propio beneficio. Impulsivos, poco amables y poco responsables. En ocasiones también muestran adicciones y depresión.
  • Trastorno de la personalidad límite: se caracteriza por una gran dificultad para regular sus emociones. Se dejan llevar por lo que sienten en su comportamiento lo que lleva a una gran inestabilidad en su vida. Las emociones son sentidas como muy fuertes e incontrolables. En ocasiones se muestran comportamientos autodestructivos como autolesiones. Provoca mucho sufrimiento para quien lo padece además de problemas sociales y familiares.
  • Trastorno de la personalidad historionico: se trata de un trastorno donde todo el comportamiento está destinado a llamar la atención de los demás. Son locuaces y entusiastas pero con un gran vaivén emocional (pueden pasar de la tristeza absoluta a la alegría). Conductas seductoras y tendencia a culpar a los demás de sus problemas. Dificultad, por tanto, para mantener relaciones y mucha sensación de fragilidad emocional.
  • Trastorno de la personalidad narcisista: convencimiento de que uno es superior a los demás, tratan a los demás sin empatía y con condescendencia. Gran necesidad de ser admirados y tendencia a aprovecharse de los otros para su beneficio.

Trastornos de personalidad del grupo C: Sujetos temerosos y ansioso

  • Trastorno de la personalidad evitativa: Evitación sistemática de cualquier situación que no sea conocida y aporte seguridad. Desde relaciones con los demás hasta situaciones nuevas. Evitan sentir malestar de ningún tipo lo que, a largo plazo, les aleja de cosas importantes y alimenta la inseguridad, dañando su autoestima.
  • Trastorno de la personalidad dependiente: se caracteriza por conductas sumisas con los demás, comportamientos destinados a no perder de ninguna forma la relación con el otro por el enorme miedo al abandono. Estos comportamientos son cadenas que limitan la vida de las personas que lo padecen, viviendo una existencia basada en lo que los demás esperan sin tener en cuenta los propios deseos.
  • Trastorno de la personalidad obsesivo compulsivo: se trata de sujetos que quieren tener todo bajo control y hacer las cosas tal y como consideran que deben ser hechas. Estos patrones son muy rígidos y no muestran flexibilidad que les ayude a adaptarse a las necesidades del medio lo que genera un malestar interno además de deteriorar su relación con el entorno familiar, laboral y social.

Tratamiento trastorno de la personalidad

Cada trastorno tiene su propia idiosincrasia pero en todos nos centramos en alterar el patrón rígido de comportamiento para ayudar a la persona a que se adapte a las exigencias del medio y pueda llevar una vida que le reporte más satisfacción y sea más valiosa para ellos. Para este objetivo nos basamos en Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) así como en la Terapia dialéctico Conductual (DBT) , que ha demostrado una gran eficacia en el trastornos límite de la personalidad.

 

Conseguir esta flexibilidad para adaptarse a la vida se hace a través de un análisis exhaustivo del caso y una devolución a la persona que lo padece para conectarle con las pérdidas del patrón rígido que mantiene y abriéndole un camino para actuar de otras maneras que le puedan reportar aquellas cosas que son importantes para él y a las que no tiene acceso por este tipo de problema. Muchos de estos trastornos tienen, además de la estabilidad del patrón,  el “handicap” de que la persona no considera que tiene cosas que cambiar y no reconocen el problema por ello es tan importante que, desde la terapia, ayudemos a conectar con aquello a lo que no están accediendo por el problema y promover una motivación al cambio de esos comportamientos más rígidos.
El Mindfulness y los ejercicios metafóricos son herramientas muy útiles en estos casos y hacemos uso de ellas en la sesión para aprender a gestionar las emociones y los pensamientos asociados a estos trastornos.

 

Si crees que tú o algún allegado puedes padecer un trastorno de la personalidad puedes consultarnos tus dudas o pedir cita con un psicólogo.
ALGUNOS SÍNTOMAS
·
  Síntomas muy variados dependiendo del trastorno.
·
  Pensamientos y comportamientos inadaptados.
·
  Problemas en las relaciones interpersonales.
·
Problemas en el trabajo o en el colegio.