Terapia para hipocondria

Tratamiento hipocondria 

El paciente hipocondriaco

El trastorno hipocondriaco se define como un miedo elevado a tener o estar contrayendo una enfermedad. La persona padece algún síntoma físico que es observado y catalogado por él como síntoma de una enfermedad grave. Un dolor de cabeza, malas digestiones o sensaciones que pasan desapercibidas para otros son, en ocasiones, muy atendidas y alarmantes para alguien hipocondriaco lo que despierta preocupación de que sean debidas a una enfermedad grave o mortal.

Síntomas de hipocondria

Los síntomas de hipocondria están relacionados con estos temores a sufrir una enfermedad, así como a todas las conductas que se realizan obedeciendo a este temor, como comprobaciones o evitaciones. Los más destacados son:
  • Miedo elevado a padecer o contraer una enfermedad grave o mortal.
  • Creencia y alta preocupación de que tienen una enfermedad o la están contrayendo.
  • Síntomas físicos relacionados con la patología que temen.
  • Síntomas físicos de ansiedad como hormigueos, palpitaciones, sudores, mareos… que son también percibidos como señales de algo grave.
  • Búsqueda de información relacionada con los síntomas y la enfermedad.
  • En ocasiones, visitas muy recurrentes a varios médicos sin diagnóstico claro.
  • Gran atención hacia el interior, es decir, hacia las sensaciones del cuerpo.
  • Desesperanza y sensación de angustia.
  • Síntomas depresivos: apatía, cansancio, sensación de pesadez, falta de ilusión y motivación.

hipocondriaco

Es normal que, cuando experimentamos síntomas físicos que no conocemos, se active de alguna manera el miedo ante la posibilidad de que fuera algo grave, sin embargo en la hipocondria esto va más allá. El paciente hipocondriaco consulta muchos médicos y por muchos síntomas y en la mayoría de los casos no queda conforme del todo con el diagnostico del médico, al menos a largo plazo.
No es raro encontrar pacientes que acuden a muchos especialistas muchas veces buscando solución a su problema y a paliar su preocupación. Otros, en cambio,  no consultan a un médico por tener un temor tan elevado a que les pudiera confirmar la gravedad de lo que les ocurre.
El primer paso en el tratamiento de la hipocondria es descartar una enfermedad física subyacente consultando con un doctor, aunque, como decimos, en muchos casos al llegar a consulta es porque se ha descartado muchas veces desde el estudio físico y la persona busca ayuda de un psicólogo para superar la hipocondria.

 

Causas de la hipocondria

Desde la psicología se ha teorizado sobre las causas de este trastorno. Se ha visto que unos padres con hipocondria o un ambiente sobreprotector puede ser el causante de este tipo de problema hipocondriaco. Se ha postulado también que la persona puede tener conflictos no resueltos con su propio cuerpo así como un patrón de comportamiento sumiso.
Lo que observamos indiscutiblemente en consulta es que en todos los casos hay una serie de comportamientos que se activan ante ciertos síntomas corporales con la finalidad de reducir el miedo y la incertidumbre y que , a la larga, consituyen un alimento para el problema. Esto produce más miedo y más comportamientos de búsqueda de relajación, lo que les atrapa en un círculo vicioso.

 

Tratamiento hipocondria

Cuando aparecen los síntomas y se activan los pensamientos de miedo y ansiedad la persona que padece hipocondria comienza una serie de comportamientos dirigidos a reducir la ansiedad y la incertidumbre. Algunos de los más típicos son buscar en internet, acudir al médico, comentarle a algún familiar lo que le ocurre o comprobar constantemente si el síntoma sigue ahí con ajustes posturales, palpaciones, observaciones… Este tipo de comportamientos dan un alivio a corto plazo ya que a veces les relajan o simplemente les da la sensación de estar solucionando el problema. Este es un arma de doble filo ya que las cosas que hacen efecto a corto plazo mantienen el problema a largo plazo.
De alguna manera este tipo de comprobaciones alimentan más el miedo además de que nos alejan de las cosas que nos importan. La energía que ponen en estas búsquedas no la están canalizando a otro tipo de acciones más encaminadas a cosas importantes en su vida. Son recursos malgastados ya que a largo plazo no acaban con el problema, si no que lo agrandan.
En el tratamiento para la hipocondria analizamos el caso de la persona que viene, ayudándole a encontrar esas acciones que a larga no están sirviendo para nada, ayudándole a encaminar esas energías a cosas más valiosas y abandonar aquellas que sólo le mantienen en el miedo y la preocupación, dentro del bucle hipocondriaco.tratamiento hipocondria

La preocupación en la hipocondria

Un aspecto muy importante y central en la hipocondria es la sensación de preocupación constante por estar muy enganchados con pensamientos catastrofistas. Esto es lo que en psicología llamamos “rumia”.
Cuando se activa el miedo la persona no para de dar vueltas a posibilidades, intenta tranquilizarse, busca en su mente soluciones, se intenta convencer de que no es aquello que le da tanto miedo, da vueltas y vueltas… cayendo en una preocupación absorbente que suele llevarle a que se active muchísimo la ansiedad. La rumia parece que da sensación de control en esos momentos de incertidumbre y por eso la persona tiende a pasar mucho tiempo dentro de su mente, analizando.

 

Sin embargo, ocurre lo mismo que con las otras acciones explicadas arriba: a corto plazo parece que alivia pero a largo plazo solo alimenta el miedo y condiciona nuestra vida además de que nuestros recursos mentales quedan al servicio de la hipocondria. Ser consciente de cuánto tiempo pasamos enredados en pensamientos que no nos llevan a ningún sitio es un primer paso en el tratamiento de la hipocondria. Después ayudamos al paciente a aprender a no engancharse tanto a la mente y a sus pensamientos catastróficos para conseguir que lleve sus recursos mentales a aquellas cosas que han quedado a un lado cada vez que se activa un síntoma y el miedo asociado a él.
Para este fin nos centramos en técnicas de Mindfulness y técnicas que buscan practicar con los contenidos de la mente.

 

En SFR Psicología te ayudamos a tener una vida plena a pesar de los síntomas, el miedo y la incertidumbre. A conseguir que la ansiedad no sea el centro de tu vida y centrarte en aquello que es más importante para ti.
Estamos a tu disposición si tienes dudas o quieres contactar con un psicólogo.
ALGUNOS SÍNTOMAS
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  Miedo desproporcionado a padecer una enfermedad.
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  Pensamientos obsesivos y recurrentes.
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  Comprobación continua.
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Estado de indefensión e incomprensión.