Internet e hipocondria

Internet, la verdadera enfermedad de la hipocondria

La hipocondría es un trastorno caracterizado por la convicción de tener una enfermedad a pesar de los esfuerzos médicos por desmentirlo.
En consulta nos encontramos con estados de ansiedad y depresión derivados de esta convicción de estar enfermos. Estas ideas se alimentan enormemente de la información que podemos encontrar en la red y en otros medios de comunicación.

En esta era de la información estamos rodeados de programas, páginas web y anuncios de televisión cuyo principal tema es la salud. Por esto los hipocondríacos tienen a mano gran cantidad de información con la que satisfacer a su trastorno. Ya no solo que se nombren ciertas enfermedades sino que se dan pelos y señales de sus síntomas e incluso se empuja a tener una alerta constante con nuestro cuerpo a fin de captar las primeras señales de cualquier posible enfermedad. Esto en principio parece positivo para la salud(si se hace de manera adaptativa y relajada)sin embargo ciertos tipos de personas lo toman más allá y se desencadenan problemas hipocondriacos y de ansiedad.

La mayoría de los casos de hipocondría siguen un patrón compulsivo de búsqueda de información o síntomas sobre sus temidas enfermedades.

¿Porqué si les da miedo no paran de buscarlo y contemplarlo?

Esto ocurre porque a corto plazo parece que les relaja y les da control sobre la enfermedad, pero  lo único que se consigue es alimentar la obsesión a largo plazo y mantener el trastorno. Podemos entender esto como una conducta parecida a la preocupación o rumiaciones cuya función solo consigue alimentar la duda sobre sí se padecerá o no cierta enfermedad y, por extensión,la desconfianza en los profesionales de la salud.

Por esto si padeces hipocondría o tienes cierta obsesión por el tema salud el primer paso es hacer un compromiso contra las conductas de búsqueda en internet o libros. Este primer paso que damos en terapia acompañado de otras técnicas consigue grandes resultados con la hipocondría. Anímate a ello sí es tu caso. ¡Tu mente lo agradecerá!

 

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